La excelencia no se trata de no cometer errores, sino por el contrario, de mejorar a través de estos; son los errores los que ahcen que una organización trascienda y se adapte a su medio.

Los clientes no desean una organización acartonada, sino humana que los entienda como personas, que resuelva y no los traiga de vuelta en vuelta a ver quien se apiada del cliente y le resuleve su problema. No se trata de mejorar el sistema de atención a clientes que busca hacer más operaciones en menos tiempo, sino de resolver mas problemas en menos tiempo.

Niestros clientes nos pueden perdonar errores siempre y cuando sean tratados como una de las piezas claves dentro de la organización.
Roberto Niño Santana.